jueves, 6 de septiembre de 2012

"La piedad es para los débiles"

 El sol lucia brillante, como cualquier otra mañana.
Me levanté de golpe, ya había descansado en demasía.
Avancé por el granero con pies de plomo, pero no fue suficiente como para evadir los agudos oídos de Addrik Aran.
- Los soldados luchan por una ganancia, por una recompensa.Los guerreros en cambio, luchamos por nuestro honor, por nuestro pueblo, por el Rey...

Se agacho,y con una mano en mi hombro y una mirada penetrante, prosiguió:

-...Ve a comer algo, continuaremos con el entrenamiento cuanto antes, hoy te tengo una sorpresa preparada,hijo.

Tras el vaso de leche fresca, me dirigí al patio de la casa. Allí encontré a mi padre,preparado con la espada de entrenamiento y una caja que jamas antes había visto.

- Con tan solo 15 años, ya dominas la espada mejor que cualquier otro niño del poblado. Hoy he querido llegar aun mas lejos contigo. ¿Ves esa caja?

Asentí curioso, impaciente... era un gran día en mi formación como servidor del rey.

-Ábrela.

Al abrirla, observe que se trataba de un arma...muy curiosa, con una forma muy extraña, un arma de combate que jamas había visto.

-Padre...¿que es esto?

- Es tu nueva aliada, tu nueva compañera de combate. Es el Mangual, el arma que ha pasado de generación en generación. Mi padre antes que yo, la empuño durante todas sus batallas, derramando la sangre de aquellos que se atrevían a oponerse al Rey.

- Padre, no creo que sea digno de...

-Cógela

-Pero Padre...No crea que sea capaz de honrar el nombre de la familia con este arma,¿Porqué un Mangual? yo estoy cómodo con la espada.

-Los Dioses se merecen una dedicación hijo, un sacrificio por ellos. Eres muy joven todavía, te lo explicare cuando te conviertas en un hombre.

Me acerque a la caja donde se encontraba aquella arma, y con un cruce de miradas con mi padre, me dijo:

-Tiempo al tiempo hijo, te voy a dejar solo con ella. Quiero que la observes, indagues en todo detalle que posee, que te conciencies de todo lo que simboliza, del honor que supone empuñarla...

Mi padre se alejo tras el crujido de la puerta de madera del patio.

Durante todo aquel día, me dedique a familiarizarme con aquella extraña arma.

 Hasta que el sol volviese a brillar al día siguiente...como cualquier otra mañana.


Yalick.


"Cuando la vida se alza en la victoria, hay vida. Cuando se alza en la derrota, hay muerte. El guerrero vive enfrentándose tanto a la vida como a la muerte en busca de la Paz" Addrik Aran.







3 comentarios:

  1. Hermoso, magistral. Ha sido una historia muy aclaradora, por lo menos ahora sé que Yalick fué un niño alguna vez.

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  2. Te mereces el arma que llevas. Sigue así.

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  3. Siempre quise saber como consiguió Yalic esa extraña arma que blande en combate... Siempre ha sido muy reservado al respecto.

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