- Siempre igual, Vaahn. Anda, ponme lo de siempre.
Vaahn saca de cocina su inigualable costillar y una pinta de su mejor cerveza negra. El cliente es un viejo conocido, un comerciante que para una vez a las mil en Corvis y siempre pasa por donde Vaahn a disfrutar de su comida y bebida.
- Qué tal los negocios?
- Como siempre, Vaahn. De un lado para otro, ya no sé ni de dónde soy. Eso si no te vacían el barco los putos piratas del lengua de fuego.
- Seeh, malditos piratas. En eso debería estar la guardia, y no encima de los preparativos para la Noche más Larga.
- Se olvidan de que fuimos nosotros, los comerciantes, los que hicimos de Corvis lo que es, y no una mierda de pantano que es lo que era. Pero bueno, para qué. Tu no me cuentas nada nuevo, viejo amigo? Si solo hablo yo, no podré disfrutar de tu comida!
- Pues últimamente estoy renovando clientes. Los de la tela se han marchado para cinco dedos y ahora se llena el bar de comerciantes de especias, menudo tufo echan.
- Entiendo. Por otra parte siguen viniendo los mismos borrachuzos habituales, no?
- Nunca me libraré de ellos. Viven en el templo de enfrente, donde la beneficencia. Se ve que el bueno de Dumas les dará cuatro piezas de cobre además de la comida, y bueno, vienen a gastárselas al sitio más cercano.
- Dumas?
- El padre Dumas, el nuevo Sumo Sacerdote de Corvis.
- Oh, desde cuando?
- Desde que murió Tehn, el anterior. Éste es jovencísimo para ser Sumo Sacerdote, y ha demostrado en más de una ocasión que lo vale.
- Me acuerdo de Tehn, estaba ya chochísimo, Vaahn.
- ...
- Vaahn?
- Disculpa, me acabo de acordar de algo. Tengo nuevos clientes habituales. Se trata de un grupo de gente que suele venir a comer, e incluso una vez a dormir. Viven con Dumas, me he acordado de ellos, simplemente.
- Y porqué te has acordado?
- Jajaja, son un grupo muy variopinto. Supongo que ayudarán a Dumas, lo que me extraña es que no tienen pinta de ser su guardia personal, o algo por el estilo.
- Igual opositan para ello.
- Qué? No entiendes lo que te he dicho. Son extraños, pocas veces ha entrado gente así en mi bar.
- Si me dices cómo son, igual te puedo ayudar.
- De acuerdo. Se trata de un grupo formado por tres elfos, uno de ellos parece visiblemente más mayor, algo pálido. Los acompañan cuatro tíos que no tienen nada que ver el uno con el otro. Al parecer son dos soldados, un vagabundo y lo que parece ser un monje de abadía, el problema es que no sé ni de cual.
- La abadía de los tres caminos.
- Qué?
- Su abadía se llama la Abadía de los Tres caminos. Uno de ellos es el Thamocharch Insignis, el camino de la sabiduría a través de la observación.
- Interesante.
- El nombre del monje es Nebure. Es cauto, respetuoso, no te montará ningun alboroto aquí. Sé de dónde viene, y ese tipo de gente suele ser muy disciplinada y no se dejan llevar por los instintos.
- Bueno, pues será el único del grupo que no monta alborotos, el otro día entró la guardia porque me estaban montando la de dios aquí arriba.
- Arriba?
- Sí, uno de ellos subió arriba y tuvieron una pequeña trifulca. Al parecer eso llamó la atención de la gente, y es de esperar que en plena Plaza del Burgo aparezca la Guardia de Corvis.
- Interesante. Peleaban?
- Sí, el que estaba arriba es uno de los del grupo, un barbudo desaliñado. Le encanta el costillar, como a tí.
- Bueno, tiene buen gusto. Su nombre es Enzo.
- Así que Enzo. Será un prisionero que está buscando la mínima oportunidad para escaparse.
- Bueno, Enzo es un tío muy pardo, un culo de mal asiento. Tuvo una infancia difícil y no está acostumbrado a confiar en nadie, es un imán para los problemas.
- Bueno, aquí no se ha portado excesivamente mal, salvo por lo del techo, que no fué dentro de mi bar.
- Entiendo.
- Qué me dices de los soldados?
- Oh, Yalic y Taüb. Soldados del Ejército Imperial. Han luchado en varias guerras. Tienen capacidad. Imagino que Dumas los querrá por eso.
- No llevan distintivos Imperiales, no los hubiese reconocido como soldados imperiales si no me lo hubieses dicho.
- Bueno, digamos que sufren una "crisis" de identidad.
- Qué?
- Yalic desertó del ejército, aún siendo uno de los favoritos del Rey del Este, Steigar, que lo quería como a un hijo. Taüb, por otra parte, fue líder de la rebelión contra el Rey, y lo sigue siendo. Pero esto no se lo cuentes a nadie, Vaahn.
- Soy una tumba, mi querido amigo. Cómo encuentras el costillar?
- Perfecto, magistral. Algún día me darás la receta, no puedo estar tanto tiempo sin comerlo.
- Eso se soluciona rápido, ven más.
- Jajajaja, nunca cambias, Vaahn.
- Y de los elfos? Qué hacen tres elfos en Corvis?
- Me has dicho que uno de ellos te parecía visiblemente más mayor, pues bueno esto es así, pero no tenía por qué, se trata de Durlemiend Ojos Turquesa, mago de la ilustre Orden Fraternal de la Magia de Boccob, muy lejos de aquí. Se trata de un genio, y de dónde viene es muy famoso.
- Y qué hace aquí perdiendo el tiempo pudiendo estar con su gente?
- Bueno, tiene una forma de pensar un tanto excéntrica. Es autodidacta, lo es desde siempre. Odia a su orden fraternal, y huye de ella por motivos desconocidos. La verdad es que no sé mucho de él, pero sé que no es una persona cerrada, es fácil conocerlo. Es bastante diferente a los otros dos elfos, Hirka y Eileen.
- Creo que son... ya sabes... pareja o como se llame en élfico. Vinieron juntos y durmieron los dos en la misma habitación.
- Bueno, a Hirka le encantan las mujeres.
- No más que su instrumento, siempre va con él, y cualquier excusa es buena para ponerlo en marcha y interpretarme alguna de sus canciones. Sabes que conoce Fuego de Brujas?
- Lo sé, lo sé. Hirka es curioso, le viene de raza. El instrumento en cuestión se llama Didjeridú, y no sé de dónde diablos puede haber sacado eso. Tienes que escucharme, no es cualquier músico, se trata de un bardo élfico. Su música tiene propiedades mágicas.
- Me dejas de piedra. Seguro que la usaría para ligarse a la otra amiga... Eilein?
- Eileen. Es un nombre élfico, pero aún es el nombre de niña. Su identidad es tan misteriosa como lo es que una elfa menor de edad haya decidido marcharse de su aldea élfica natal. No suelen salir de allí hasta que cumplen 110 años, su mayoría de edad, donde les dan su nombre de familia.
- Interesante, menuda gente.
- Cada cual con su historia y su manera de ser, eh Vaahn? Tu deberías salir de aventuras también.
- Un viejo gordo como yo?
- Bueno Vaahn, tu fuiste un gran guerrero cuando eras joven, ya me lo contaste.
- Seh, pero ahora tengo barriga, un bar, una mujer y unos hijos. Sobretodo una mujer que me mataría si me oyese decir que me largo por ahí!
- Jajajaja
- Pero bueno, si que es un grupo interesante, no sabía nada de ellos. Qué se tramarán.
- La cerveza estupenda, Vaahn. No tanto como el costillar, pero ha resultado ser una comida muy agradable.
- Me alegro de que así sea.
- Me tengo que marchar, Vaahn. El barco sale. Si no me raja el cuello algún pirata, nos volveremos a ver.
- Espero que no.
- Y yo. Volveré, te lo prometo, y te seguiré contando historias de esta gente. Adiós!
- Adiós, viejo amigo! Oye! Una cosa! Cómo sabes tanto de ellos? Los conoces?
- Bueno, digamos que los conozco, si.
- Y eso?
- Estoo.. soy pintor además de comerciante. Me encargaron un retrato, pero se ve que no les gustó mucho y no me quisieron pagar.
- JAJAJAJAJA!! Serás mentiroso.
- Eh, que sí, aquí tengo su retrato, quédatelo para tí. Nos vemos pronto, Vaahn, nos vemos pronto.
"Todos sucumbirán al poder de mi Hacha". Grabado Arcano en el brazo de Thukk Mamupipo.

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ResponderEliminarNo he tenido oportunidad de tratar con esta gente.
ResponderEliminarCuando solemos dirigirnos a reposar en alguna taberna, rara vez me socializo con gente.
De todas formas, no debo negar que los costillares que engulle Enzo tienen muy buena pinta, quizás pruebe alguno antes de abandonar Corvis.
Como nota para el grupo,sigo pensando que deberíamos pasar más desapercibidos de la gente, el padre Dumas nos pidió discreción...