jueves, 6 de septiembre de 2012

Diario de la sabiduria del Monasterio de Larthos

Cuando mi maestro Larthos decidió que ya estaba preparado para el camino de la sabiduría, emprendí el viaje en solitario, en busca de sabiduría y conocimientos, que el día de mi regreso compartiré con mi monasterio. 
Larthos me encomendó la tarea de una vez por semana contar mis experiencias en este diario, y me dio una bolsita que deveria abrir cuando lo crea necesario, según sus palabras.

Semana 1

Ya ha pasado una semana desde que partí, en esta semana he conocido un grupo de compañeros y he vivido una aventura que casi me cuesta la vida.
Reclutaban a gente para proteger una serie de carromatos,
el grupo fue bastante variopinto: habían dos guerreros que parecía que se conocían y actuaban como si no, un mago muy bajito que ha levantado toda mi curiosidad, y del cual creo que puedo enseñarme cosas interesantes, una elfa de pechos grandes pero muy inexperta (creo que por su juventud), un músico que a pesar de cantar bien su instrumento hace un ruido que me desagrada y también había un personaje enigmático que parecía que estaba ahí para pasar el tiempo.
La misión fue bien los tres primeros días, solo ocurrieron un par de disputas entre nosotros, pero nada serio,
cuando estábamos llegando a Corvis, en el ultimo día de viaje, nos asaltaron un numeroso grupo de unos seres llamados gobos del pantano o algo así, tuvimos una pelea intensa, pero logramos que los carromatos no se dañaran, lamentablemente yo perdí el conocimiento.
 Cuando desperté, estaba en un edificio muy grande, la habitación tenia muchas camas, creo que para recibir a los heridos, al levantarme tenia un vendaje en todo mi estomago y un dolor terrible en mi espalda. Se acerco a mi un tal padre Dumas,(he de decir que me suena haber escuchado este nombre en mi monasterio) que me dio una bolsa con unas monedas y me ofreció su hospitalidad,la cual respetuosamente rechace, pienso que no puedo quedarme mucho tiempo en un mismo sitio, he de cambiar y moverme, para ampliar mas conocimientos y aventuras,
así que me despedí del grupo y me fui a ver a un antiguo miembro de mi monasterio que vivía en el sur de Corvis


-Nebure

3 comentarios:

  1. Thamocharch Insignis. Es un placer que compartas tu sabiduría con nosotros, Nebure. Suerte en tus viajes.

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  2. Podrías decirle a Dumas que te dé el dinero, que lo necesitas para sufragar ciertos gastos y me lo das a mi. Total tú no lo quieres y a mi me hace falta. No lo harías por mi, sino por el grupo, el hecho de tenerme mejor equipado aumenta las probabilidades de éxito en todos los aspectos de la misión.

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  3. Eres un luchador admirable,Nebure.

    Durante el trayecto de las caravanas, pudistes pasar desapercibido del grupo. Apenas pudimos saber de ti, un hombre reservado y lleno de poder.

    En cuanto los enemigos aparecieron, herido, rechazaste mi ayuda y lograste deshacerte de uno de ellos con tan solo un golpe de puño.
    Un acto asombroso, el grupo necesita mas gente como tu.

    Lastima que Nebures,solo tengamos uno.

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