Estimado
Reon
Han pasado
ya muchas lunas desde mi última carta y supongo estarás ansioso por escuchar
las nuevas que traigo de estas tierras.
Como bien
sabes, hace cerca de un mes fui destinado a una caravana dirección a Corvis con
la misión de custodiarla (la misión oficial al menos). Para ello contaba con la
“ayuda” de unos pocos mercenarios. No
esperaba demasiado de este grupo, ya sabes como suelen ser estas caravanas,
cuatro espadas mal entrenadas que necesitan dinero urgente para sobrevivir,
pero por suerte tenia a Eileen en mi grupo y eso siempre me tranquiliza. No
obstante, a pesar de mis expectativas y para mi sorpresa, encontré entre ellos
a una cara conocida, Yalic. Aún no se muy bien que hace aquí, pero eso no es lo
que más me preocupa… Yalic, ha cambiado Reon
ya no reconozco en el al disciplinado combatiente que solía ser. Parece
cegado por la ira y el odio y ya no me respeta, al menos no como en los tiempos del ejército. Además se ha
vuelto muy diestro en el uso de las armas y ahora apenas puedo esquivar sus
golpes, estaría en graves aprietos si decide enfrentarme. Me embarga la
tristeza aunque no desistiré en mi
empeño y espero poder hacer que recapacite, pues de momento se niega a entender
mis palabras, la razón ya no tiene cabida en el.
Volviendo
al asunto que nos ocupa, he conseguido contactar con el sumo sacerdote de la
ciudad, el Padre Dumas y actualmente estoy realizando un encargo bajo sus órdenes,
contando claro esta con un grupo de mercenarios, un tanto distinto a aquello
que suelo ver en mis viajes. Creo conveniente que tengas sus nombre en cuenta podrían
ser valiosos aliados.
Empezaremos
por Nebure otro humano que me acompaña a
parte de Yálic. Parece ser alguna clase de monje, no tengo muy claro de donde
viene ni adonde se dirige, siempre es muy reservado aunque cordial en su trato.
No parece instruido en ninguna clase de combate que yo haya podido ver, no
utiliza armas ni de combate cuerpo a cuerpo ni a distancia, pero es capaz de
tumbar a un hombre armado de un solo puñetazo.
El
siguiente es Hyrca, un joven elfo que siempre va acompañado de un extraño
instrumento musical. Conoce muchas historias de estas y otras tierras, no se si
sabrá algo sobre nuestro pueblo mas no parece ser así. No he tenido la
oportunidad de ver como se desenvuelve en el combate, pero no le quitaré el ojo
de encima.
Durlemiend
es otro elfo que se ha unido a nuestro grupo y es con diferencia el que más
suscita mi curiosidad. Es un individuo estrambótico y alocado, no consigo
escrutar que hay debajo de esa apariencia, pero algo realmente extraño tiene
que haberlo acercado a estas tierras. Es un usuario de la magia, aunque como ya
sabes poco puedo decirte al respecto.
Y por
último Enzo, el humano más escurridizo de cuantos haya visto, creo que tiene
algo especial que me hace complicado desprenderme de el, aunque si sigue
poniendo tantos problemas como hasta ahora supongo que deberemos prescindir de
sus servicios y buscar a alguien que este más dispuesto a trabajar. Aun así, sigo esperando algo que
me haga cambiar de opinión.
Bueno amigo
mío, estos personajes junto con Yalic y Eileen son los que forman mi grupo y
nuestra misión no es otra que descubrir que paso con unas brujas hace un tiempo
aquí en Córvis.
Y con respecto al padre Dumas…Parece un buen
hombre, sabio y poderoso, tal vez podamos contar con su ayuda cuando llegue el
momento, aunque por ahora sigo manteniendo la distancias, quiero estar seguro
de quien es este hombre antes de hacerle cualquier proposición. No te apures
amigo mío, creo que podremos contar con el si todo marcha bien.
Tendrás
noticias mías pronto.
Taüb.
Recibido, Taüb. Apuntaré sus nombres. Recibirás otro mensaje mio pronto.
ResponderEliminarGeneral Reon, capitán de la guardia de su majestad Rey del Este Steigar.
Reon?
ResponderEliminarSí,me acuerdo de él.
Ha pasado mucho tiempo desde entonces,me pregunto que será de él.